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¿Cómo escoger la llave de dados apropiada?
Por Richard B. Wright, Presidente, Wright Tool Company
Las llaves de dados (matracas) profesionales son por poco, las herramientas más
versátiles y son usadas con mayor frecuencia en el mantenimiento de planta. La
versatilidad de estas herramientas se demuestra en la variedad de tamaños,
diseños, acoples y "especiales" que hay en cada caja de herramientas de
mantenimiento.
Sin embargo, es la variedad y la flexibilidad de estas herramientas las que
llevan a su uso incorrecto. Los usos errados pueden dañar seriamente la llave,
el sujetador, el equipo o aún lastimar al usuario. La mayoría de los mecánicos
saben que el uso de la llave incorrecta o el uso incorrecto de la llave
adecuada, puede resultar en una lesión. La seguridad del usuario debe ser
siempre prioridad: la conveniencia no justifica un accidente.
Uno de los usos errados más comunes, es el del ajuste incorrecto, o sea,
demasiada separación entre la llave y el sujetador. Esto puede dañar la llave,
el sujetador o ambos. La llave se puede pelar del sujetador o romper como
resultado del exceso de fuerzas de leva. Una llave muy gastada puede ser 30%
más débil que una llave nueva. Ya sea que la llave esté excesivamente gastada,
se tenga un sujetador de tamaño insuficiente, con las esquinas redondeadas o
llaves y sujetadores de tamaños equivocados, el mal ajuste dará como resultado
una superficie de sustentación menor, impidiendo así, transmitir la carga
necesaria para aflojar el sujetador. Y aún peor, si el mecánico intenta dar
vuelta al sujetador cuando hay un área de contacto insuficiente, las esquinas
del mismo se redondearán o deformarán. El resultado: un área de contacto menor.
Si una llave se quiebra, se reemplaza. Pero si se daña el sujetador, ni aún una
llave nueva funcionará, debido a que el contacto con el sujetador es
inadecuado. El momento de determinar cuándo una llave está desgastada es antes
de utilizarla, no cuando ya ha dañado el sujetador.
También es importante asegurarse de que la llave está ajustada hasta el fondo
del sujetador. Tenga mayor cuidado cuando no vea el ajuste real de la llave
sobre el sujetador. También, el mover una pistola de impacto de un sujetador a
otro sin detener la misma, da lugar a que la pistola aplique la carga completa
a una llave parcialmente enganchada en un sujetador. Durante el ensamblaje no
es mucho problema, pero aún así no es una buena práctica, porque puede dañar
los sujetadores y crear problemas para removerlos.
¿DADOS MANUALES O DE IMPACTO?
Las condiciones del trabajo determinarán si es más práctico y conveniente darle
vuelta a la llave a mano, con una pistola de impacto, o, para las llaves muy
grandes, con un impulsor hidráulico. Lo más importante es recordar que los
dados manuales nunca se deben utilizar, ya sea con pistolas de impacto o llaves
hidráulicas. Los dados manuales están diseñados y se fabrican solamente para el
uso manual y se diferencian sustancialmente de los dados de impacto. Los dados
de impacto están diseñados para fuerzas mayores y para condiciones de cargas de
choque producidas por las pistolas de impacto. Para las cargas pesadas,
encontradas con frecuencia en los acoples de 3/4 de pulgada y más grandes, las
pistolas de impacto son más seguras que las llaves manuales. Evite la tentación
de utilizar una barra o un martillo sobre el mango de una llave de dados
(matraca).
El remover un sujetador debe tratarse siempre como un trabajo pesado. La fuerza
de torsión requerida para quitar un sujetador es, a menudo, más del doble de la
fuerza de torsión utilizada en la instalación. Hay factores que dificultan la
extracción de un sujetador: la corrosión ocasionada al perderse la lubricación
durante la instalación, la deformación de los surcos del tornillo o el
"estiramiento" del mismo en el mismo proceso de instalación. El moho y la
corrosión aumentan perceptiblemente la fuerza de torsión para remover los
sujetadores.

¿CUAL ACOPLE USAR?
Aunque los dados de acoples más pequeños son más ligeros y prácticos, no tienen
una abertura tan fuerte como las de los dados con acoples más grandes. Una
abertura típica de llave se hace en tres tamaños de acoples diferentes. Por
ejemplo, un dado manual con abertura de 3/4 de pulgada, está disponible en
acoples de 3/8", 1/2" y 3/4". El grueso de la pared del dado y por lo tanto la
fortaleza del mismo, es mayor en un dado con acople de 1/2 pulgada y es aún
mayor en un dado con acople de 3/4". Un cuadro de acople de 3/8 de pulgada no
puede tener la suficiente fortaleza para aplicar toda la torsión que se puede
requerir en el tamaño de abertura mencionado.
Por esta razón, este tamaño de llave debe ser utilizado solamente cuando no hay
suficiente espacio para una acople de 1/2 pulgada o si el material es de baja
fortaleza, como el latón o el cobre.
Para sujetadores de mayor fortaleza, se recomienda un acople de 3/4'', porque
estos sujetadores son más fuertes y requieren mayor fuerza de torsión. Éstos se
usan típicamente en aplicaciones más críticas. Si la llave se va a utilizar con
una pistola de impacto, no se recomienda un acople de 3/8'', debido a la mayor
fuerza de torsión y a la carga de choque que produce la pistola de impacto.
La regla general para los sujetadores industriales estándares es: utilizar el
acople más grande posible. No solo se aumenta la fortaleza, sino el
apalancamiento, debido a que los mangos son más largos.
Otra ventaja de los acoples más grandes, es que tienen mangos más largos y, por
lo tanto, se requiere menor esfuerzo. En muchos casos, esto es más conveniente,
pero en la instalación de los sujetadores, la fuerza de torsión no se debe
medir por la conveniencia, sino por una llave de torsión (torquímetro)
siguiendo las especificaciones del fabricante. En aplicaciones donde se usan
pernos de alta resistencia, sólo se debe utilizar llave de torsión calibrada y
exacta.
Para las aplicaciones críticas con pernos, se recomienda una herramienta de
torsión en ángulo. Si las especificaciones de la fuerza de torsión no están
disponibles, la fuerza de torsión de apretado para el sujetador, se puede
encontrar en el manual de la llave de torsión. Un mecánico experimentado tendrá
noción de cual sujetador debe ser utilizado junto con la llave de torsión.
Si el empalme no se siente derecho, probablemente no está en buenas condiciones.
Los surcos de la rosca probablemente estén cruzados o malformados. Un mecánico
experimentado detectará este problema, pero una llave de torsión no.
Si un empalme tiene los surcos de la rosca cruzados, aunque se apriete a la
torsión apropiada, no estará ni siquiera cercanamente apretado a lo que
realmente debería estar.
Sobre el autor: Richard B. Wright es presidente de Wright Tool Company, un
fabricante líder de dados y llaves de calidad profesional. Localizado en
Barberton, Wright Tool fabrica más de 3.600 herramientas para el mercado
industrial, el contratista, y los mercados de MRO.
El Sr. Wright tiene un título en Ingeniería Mecánica del California Institute
of Technology y un título M.B.A. de University of Pennsylvania Wharton School.
Un ingeniero licenciado, el Sr. Wright tiene varias patentes en el campo de las
herramientas manuales y de la instrumentación eléctrica.
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